Un taxi hasta No 497, Fuxing N. Rd., Songshan Dist. muy cerca del aeropuerto de Songshan Airport. En esta dirección alguilamos un Toyota que nos llevará por toda la isla. Después de asegurarlo a todo riesgo con los gastos adicionales pertinentes, algunas instrucciones y la revisión correspondiente, emprendemos el itinerario marcado.
Primer destino: Yamingshang National Park. Este parque nacional se encuentra al norte de Taipéi, es una gran zona volcánica, montañosa y de bosque impenetrable. Llegando al centro de visitantes:

El personal del centro nos atiende muy servicialmente y nos informa que en todos los paseos principales hay que salvar desniveles grandes por lo que optamos por dar la vuelta al parque en coche. El camino es de gran belleza.
Gran parte de la montaña está ocupada por bambú, por lo que esta zona deberíamos denominarla cañizal (y no de bosque).

Hacemos una parada en unas de las calderas con abundantes fumarolas ácidas (o clorhidrosulfurosas) . Hace un olor intenso a "huevos podridos".


Uno de los valles con arroyos que atravesamos:

Nos sorprenden 3 monos (macacos de Formosa) en la misma cuneta de la carretera bastante impertérritos:


Siguiente visita: Yehliu Geopark, gran atractivo turístico en la costa norte de Taiwán. Es un parque geológico frente al mar famoso, sobretodo, por sus curiosas formaciones rocosas, únicas y súper curiosas que se han ido formando a lo largo de los siglos como resultado de la erosión del viento y el mar. Un auténtico tesoro natural fácilmente accesible.

Les encanta acompañar los espacios con simpáticas figuras.

El parque tiene forma alargada, con 1,7 kilómetros de longitud y se divide en tres zonas. Muchas de les formaciones rocosas tienen un nombre que las diferencia, según su parecido con diferentes objetos o cosas. Hay algunas que se parecen mucho a como las bautizaron, mientras que para otras hay que echarle bastante imaginación.
Visitar todas la zonas es tan sencillo como seguir los caminos habilitados mediante pasarelas de madera o incluso un pequeño puente. En algunos tramos se permite convivir con las formaciones pero no subirse en ellas. Hay varios vigilantes que avisan mediante el sonido de silbatos.
Zona 1. En esta primera área destacan una gran cantidad de diferentes hongos.




Una formación con forma de corazón.

En esta zona puedes pisar fácilmente fósiles. En el cartel se explica claramente:


Zona 2. A través de un bonito puente con vistas geniales se llega a la segunda zona.





En esta zona destaca la formación que se conoce como la «Cabeza de la Reina«, la cual dicen que se parece al perfil de la Reina Isabel II. Hay una cola enorme para echarse una foto.

Esta parece una auténtica seta (la segunda imagen).


Zona 3. Esta última zona es la que más se adentra en el mar, aunque sólo puede visitarse de manera guiada y algunos días del mes por lo que no podemos visitarla. En todo caso hacemos todo el tramo paralelo que transcurre por un sendero escondido en el espesor vegetal


Comemos un poco tarde en el Ocean Cafe, en frente del aparcamiento del parque. Buena comida y a un precio muy correcto.
Siguiente parada: Houtoung Cat Village. Llegando vemos este STOP chino que nos hace "gracia":

Houtong fue una vez un pequeño y rico pueblo minero en Ruifang. Durante su período económico más alto, producía alrededor de 220,000 toneladas de carbón al año, la mayor producción de carbón de un solo área en Taiwán. Esto atrajo a muchos inmigrantes a la zona, lo que impulsó el crecimiento del pueblo hasta alcanzar aproximadamente 900 hogares con una población de más de 6,000 personas.
A medida que la industria minera del carbón comenzó a declinar en la década de 1990, la zona también decayó, quedando solo unos pocos cientos de residentes.
En 2008, un amante de los gatos local organizó una actividad para salvar a los gatos abandonados alrededor del pueblo. Publicaron las fotos de los gatos en línea, lo que generó una abrumadora respuesta de otros amantes de los gatos de todo el país. Pronto, Houtong se convirtió en un centro para los amantes de los gatos a medida que corría la voz, y el número de gatos que vivían allí aumentó, lo que eventualmente revitalizó el pueblo en declive y lo transformó en un destino turístico. Os dejo algunas foticos.


Absolutamente todo está ambientado con estos felinos.


Los comercios sólo venden cosas gatunas:



Algunos ya están descansando, o a punto, en las cajas que utilizan como dormitorios:

Aquí las indicaciones a los lavabos:

Ha sido una visita muy curiosa. Seguimos el viaje. En poco más de 40 minutos, mientras va anocheciendo, llegamos al hostal A Promise Land B&B, un establecimiento superacogedor.
Sin mucha dilación nos dirigimos a Jiufen pero antes el agradable anfitrión nos recomienda visitar la iluminación de las ruinas mineras que resaltan los restos de la refinería de la cueva Shuinan (fundamental en la historia de la industria minera de Taiwán). En septiembre de 2019, Taipower colaboró con Zhou Lian, artista internacional de iluminación, y He Cairou, una joven promesa, en una obra de arte pública llamada "Ilumina las 13 plantas". Las ruinas de los 13 niveles, iluminadas con luces doradas, permiten revivir la majestuosidad de la ciudad dorada de la montaña en tiempos pasados.

Última parada del día: Jiufen. Es una visita típica y turística pero nos encantará ya que casi todos los visitantes son de rasgos asiáticos y les calles llenas de farolillos nos trasladan a otras épocas y ambientes muy diferentes a los que habitualmente residimos o visitamos. Este pequeño pueblecito con arquitectura tradicional japonesa/china, famoso porque supuestamente inspiró a Miyazaki para la película El Viaje de Chihiro, algo que parece no ser cierto. Es un lugar que se llena de gente cada día, especialmente alrededor de Jiufen Old Street. Os dejo fotos:



Se nos ha hecho un poco tarde y todos los establecimientos están cerrando incluso los restaurantes así que "guarrearemos" en un pequeño Family Markt unos bikinis de queso, unos tomatitos, unas patatas fritas y unas cerezas. No ha sido un manjar exquisito pero ha resultado barato, rápido y resultón.

Volvemos al hostal. Por el camino se nos cruzan dos animales nocturnos, uno parecido a un mustélido (comadreja, civeta...), el otro era más grande y no podemos identificarlo.
Jugamos un poco a los dados, alguna lectura, alguna serie y a dormir.
Good night, friends!
