Fo Guang Shan es una organización internacional china de budismo Mahāyāna y orden monástica con sede en Taiwán cuyas raíces se remontan a la escuela Linji del budismo Chan.
Fundada en 1967 por Hsing Yun, la orden promueve el budismo humanista y es conocida por sus esfuerzos en la modernización del budismo chino.
Esta es la entrada al complejo y que da al paseo de las pagodas, centro de exposiciones, diferentes salas con budas y el gran buda.

En una zona adyacente se encuentra el Monasterio Fo Guang Shan, sede de la organización. Es el monasterio budista más grande de Taiwán.
Sólo visitaremos parte de las pagodas y el gran Buda. No nos dará tiempo para visitar el Monasterio a pesar de estar dos horas en el recinto.
Durante todo el año se celebran diversos eventos de gran congregación. Uno de ellos será la bienvenida al nuevo año chino que se hará de aquí a 4 días por lo que el templo se está engalanando con gran cantidad de adornos, mayoritariamente rojos. Aquí un miembro de la comunidad instalando farolillos en el paseo central.

Aquí dos monjas preparando el baile:

La orden es famosa por el uso de tecnología y sus templos suelen estar equipados con el equipo más avanzado. Lo comprobamos ya que para la celebración hay un gran despliegue de luces y sonido preparado para el acontecimiento.

En todos los ornamentos hay continuas referencias al año del caballo que está por venir.
Una trabajadora con el gorro tradicional chino.

El recinto es enorme casi 2 km de largo, todo es de gran dimensión.

La entrada a las salas de exposiciones y salas de rituales.

Uno de los pasillos que enmarcan la plaza central.

El gran Buda de Fo Guang es una estatua de bronce de 48 metros de altura, 108 si contamos la gran base sobre la que se aloja. La mano derecha forma el mudra del loto, tradicionalmente asociado con la auspiciosidad, mientras que la mano izquierda muestra el mudra varada (que concede deseos)

No nos hemos traído el dron por lo que nos contentamos con hacer imágenes parciales. Imposible hacer una general. Aquí la vista del paseo central enmarcado por las pagodas desde arriba.

Consagrado en el Salón Principal está el Buda de Jade tallado en jade blanco raro de Myanmar. Representado recostado sobre el lado derecho, la escultura representa al Buda en Parinirvana, una forma tradicionalmente asociada con la trascendencia de la vida y la muerte y la consecución de la liberación completa.

En esta misma foto se ve el receptáculo, justo encima de la Buda tumbada, de la reliquia del diente del Buda Shakyamuni, fundador del budismo, es un símbolo de la preservación de las enseñanzas de Buda en Taiwán.
Algunos adornos del fin de año:

Visión del recinto desde abajo cuando el horizonte empieza a sonrojarse.

Una de las centenares de figuras esparcidas por el complejo.

Nos ha impresionado esta visita de gran magnitud. Nos dirigimos al Hub Hotel de esta noche. Tenemos que sufrir un par de horas de intensa circulación que se nos hace duro ya que el día ha sido muy largo y cargado de actividades.
Salimos a cenar unas pizzas muy buenas. En Taiwán se prioriza la circulación motorizada, en algunos viales faltan espacios seguros para los peatones, los semáforos tardan bastantes y los pasos de cebra son largos y no del todo respetados.
Por el camino nos sorprende ver a esta familia de 4 miembros en moto, eso sí, todos con casco.

Nos vamos a descansar. Lo necesitamos.
Sábado 14 de febrero.
Desayuno en el hotel. Hay mucha comida de estilo chino y poca de estilo internacional pero nos resulta suficiente.
El turismo engloba muchos aspectos. En nuestro caso, disfrutamos, sobre todo, con las cosas que son diferentes y, también, de las comodidades, por eso os enseñamos esta imagen que pertenece a un inodoro (curioso nombre para un artefacto que suelo oler):

Como podéis ver, tiene diversas funciones: calentar la tapa, actuar de bidet, asear los restos de defecaciones, etc. encuentro que es un utensilio muy útil y poco promocionado.
Hoy va hacer mucha calor. Cuando salimos a la calle ya estamos a 28o. Llegaremos a los 30o. Hará un calor fuerte que puede motivar a los viandantes a desplegar paraguas (costumbre usual por aquí) para impedir la insolación.
Kaohsiung presume de su “Taipéi 101”, concretamente el Tuntex Sky Tower un enorme rascacielos “dónut” de 378 metros de altura inaugurado en 1997 y que fue durante varios años el edificio más alto de Taiwán. Tiene un diseño inspirado en el carácter chino «高», que significa alto.

Aprovechando su cercanía, visitamos por fuera la Kaohsiung Main Public Library.

Kaohsiung tiene muchos edificios grandes y modernos. Aquí la estación de cruceros del puerto. Un edificio muy original.

Desde otra prespectiva junto (a la izquierda) con el Kaohsiung Exhibition Centre más bajo y de techo ondulado.

La omnipresencia de la motos es total. En la calzada y en las aceras.

Entre tanto edificio, resisten pequeños templos por doquier como si fuesen Davids contra Goliats.


Otro edificio muy singular es el Kaohsiung Music Center, una maravilla arquitectónica diseñado por un equipo multidisciplinar comandado por el español Manuel A. Monteserín Lahoz.

El edificio con otro punto de vista:

Una zona que explica a la perfección el cambio que ha dado la ciudad en los últimos años, es Pier2 Centro Artístico.

Una antigua zona portuaria donde se amontonaban diferentes almacenes, construidos durante la década de 1970, a la que se le dio un lavado de cara tremendo a lo largo de los primeros años de este siglo gracias al impulso de artistas locales que lucharon para crear un espacio artístico con toda clase de actividades y lo consiguieron. Puedes encontrar muchísimo arte callejero, desde esculturas a murales gigantescos y, también, cafeterías, tiendas, restaurantes y mercados al aire libre.





Disfrutamos brevemente del arte lúdico de este ancestral artefacto:

El puente que cruza de muelle a muelle.

Momentos artístico-jocosos:



Hoy hemos tenido un poco de lío con las zonas de aparcamiento:
- En uno salimos sin pagar (no por nuestra voluntad)
- En otro no se podía pagar ni con moneda ni con tarjetas, tenía que ser con el sistema de aquí. Gracias a un gentil muchacho que nos pagó los 60 dólares (poco menos de 2€ que no quiso que se lo pagásemos) y que, además, ¡nos deseó feliz año!
- Y en el último la barrera se levantó a destiempo.
Siguiente visita: Sunfong Temple, un templo famoso por la profusión de farolillos. Ya lo veréis.




Una talla en madera preciosa.

Lo curioso de muchos templos que visitamos es que tienen diferentes salas para diferentes religiones, sobre todo para budistas y taoístas que son las mayoritarias. En este caso, budistas:

Última visita: Lotus Pond. La zona más fotogénica, colorida y visitada de Kaohsiung se encuentra al norte de la ciudad, en el distrito de Zuoying. Un lago artificial que fue creado a través de la unión de varios estanques, famoso por la cantidad de templos y pabellones de sus alrededores.
El nombre, traducido como Lago de los Lotos, le viene por esta característica flor, aunque sólo se puede ver entre junio y agosto.
También es un estanque famoso por la presencia de tortugas, concretamente la especie nativa tortuga china de cuello rayado (Mauremys sinensis). Esta presencia constituía un bagaje cultural y histórico de la zona pero la liberación de tortugas (no autóctonas) en el estanque por parte del público ha provocado un desequilibrio en su ecosistema. Actualmente se está realizando un proyecto para su protección.
Lo primero que vemos, sorprendentemente, es una instalación de esquí náutico.

Y empieza el festival (como veréis en todos los sentidos).
Primero Dragon and Tiger Pagodas. Un puente en forma de zig zag lleva hasta dos enormes pagodas gemelas. Se dice que si entras por el dragón y sales por el tigre convertirás la mala suerte en buena fortuna.


Como era de esperar, nos dejamos devorar.

En los interiores de estos animales se exhiben unos estatuas-pinturas espectaculares.


Desde todos los puntos de vista son impresionantes, bellas, complejas. Preciosas.


Desde arriba se ven los siguientes atractivos del lago que visitaremos.

Pero de repente escuchamos una melodía insistente, estridente que recuerda, en cierta manera, a la música popular de nuestras tierras.
Y por el paseo principal empezamos a ver agitación, banderas, carromatos... ¡Es un pasacalles! aparecen dragones, gigantes, ciempiés gigantes, guerreros, gongs, telares ancestrales... ¡INCREIBLE! durante más de 2 horas van pasando una diversidad inmensa de cultura popular taiwanesa mientras se escucha pirotecnia por la ciudad. Quedamos embobados, encandilados. Debe ser una de las celebraciones del fin de año chino.


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Aquí el inicio del desfile militar pero para mi, me resulta más curioso la mujer con los dos niños en la moto.

Los Pabellones de Primavera y Otoño, esta es la parte marítima:


Y la parte terrestre:




Zuoying Yuandi Temple. En el centro del lago, en su cara oeste, otro pequeño templo con un puente que te guia hasta una gigantesca estatua de Xuan Wu, una deidad taoísta que significa «Guerrero Oscuro», que protege ante el invierno y sus adversidades. Con el calor que hace ahora desconocemos que adversidades pueden ser.

El gigante.

El puente está plagado de bellas esculturas.

Desde que hemos llegado vemos como se van instalando fotógrafos y sus caros trípodes. Los hay a centenares ocupando la primera fila del lago. Parece ser que se espera un espectáculo de sonido, música y pirotecnia de primer orden.

Vaya día hemos tenido. Impresionante. Fantástico. Maravilloso. De esos que los mantendremos en nuestras recuerdos durante mucho, mucho tiempo, quizás siempre.
25 minutos hasta el coche y nos dirigimos a Tainan.
¡Nos vemos en Tainan!
